sábado, 24 de agosto de 2013

mamá soy puto

domingo, 11 de agosto de 2013

me voy a quedar ahì tirado en esa esquina para siempre

Tropical1

Hice tanta fuerza para cambiar que hasta cambié mi nombre y también cambié los lugares que frecuentaba y dejé de ver a la gente que me definía. Cambié mi barrio y después mi ciudad. Dejé a mis viejos amigos y me empecé a relacionar con gente nueva, diferente. Cambié mi nombre para la nueva gente. Ya desde chico decía. Hay cierta cosa de mi forma de ser en aquel momento, antes, que me resultaba insoportable. Necesité divorciarme de toda idea de mi que existiera. Al menos todo lo que pudiera. No me alejé de mis con-sanguíneos. Hay ciertas almas que merecen la pena todavía más que esta lucha egoísta que encaré y que enfrento desde entonces. El Odio hacia lo que fuí, el motor caliente de esta batalla. Temo que por encontrar la raíz encuentre la paz y con esa paz muera mi ambición, mi hambre de cambio. Es un motivo probablemente muy enfermo, una alucinación de un alma obsesionada, pero escapar de lo que fuí me motiva día a día a perseverar. No creo haber mentido antes. Sólo que no sabía. Vivía los instantes por ósmosis, ellos me sufrían a mi. De tanto no querer pensar en las cosas, empecé a convertirlas en resonancias de mi mente, cosas que solo se pueden nombrar como metáforas, bueyes perdidos, ni siquiera recuerdos. Latencias. Coágulos.
Y acá estoy, a cada momento de la vida intentando controlar el caudal que amenaza con salir como una explosión destruyéndome desde adentRO. ya sé. Enfermedades de la mente de un cuerpo debil. los odio. no me miran. no me miren. la puta que los parió. vampiros. la otredad del otro. vayanse a la concha de su madre, si les pasa lo mismo. pero cuando lo nombro estoy loco y soy un condenado. púdranse en su soledad. yo me quedo acá, solito, porque puedo solito, al final siempre estoy solito desde siempre solito como un perro si o un león como una fiera solito con mis instintos solito peligro solito.
Bueno ahora quien carajo se va a interesar en compartir conmigo, con esto que soy, oscuridad, soledad, desarraigo, abandono, bronca, quien va a querer compartir... y no busco un interés intelectual, no me interesa que metan su uña escarbadora en mi alma. yo hablo de sexo.

Bueno, pasa el tiempo. yo, manija. manija manija manija manija.

Conviértase mi mente en un santuario gris
voy a cerrar todas las puertas
todas y cada una
a todos
sabré decirles
como ustedes saben escuchar
lo que quieren oir
donde quieran ver amor, sabré decir amor,
donde busquen la locura, la enferma condición humana, mi podredumbre,
sabré construirla para ustedes
es tan fácil
mentir
es lo que hacemos todo el tiempo  para disimular la incomunicación, la desconfianza
la falta de lucidez (es que estoy la mayor parte del tiempo en mi cabeza, distraído, hilvanando...)
drogado aburrido loco solo muerto
mitigar mi presenciadesconexión constante
cable a cielo
saquenme como me quieren ver
como me quiero ver
enfurecidoimparable
animal
ahí les empieza a gustar
quieren la sangre, la podredumbre
lo sé porque me pasa igual

domingo, 21 de julio de 2013

vuelve borracho habiendo intentado borrar
vuelve borracho pero contento
por la noche contento
por los amigos

hay cierta música que hace sonreir mi alma
y cantar
cuanto lo siento
cantar
como si estuviera viviendo una historia gigante
así me gusta cantar
como un cantante

Y entonces todo mi cuerpo reclamando atención
toda la mugre flotando en el río
condena maravillosa
amo a esta gente
que bueno que saludé a la noche hoy
me voy a dormir ahora
antes de que pase algo
lo que sea
voy a apagar el mundo.

viernes, 19 de julio de 2013

Oh Nuestro toma los restos de mi dignidad y ten piedad de mi alma envilecida de mundo, deshecha en el dolor. Toma este alma arrepentida y sálvame al fín de toda esta incertidumbre enloquecedora, Santo, tomame en tus brazos y condúceme a mi rendición. Confieso haber descreído. Confieso haber estado manipulado por pasiones terrenas y bajas. Confieso haber buscado sentir el placer en la carne y en el exceso. Y hoy mis hermanos me dan la espalda, Padre, y no tengo con quien compartir esta pena tan grande, esta sensación de soledad devastadora que se extiende sobre todos los lugares adonde miro. Hay algo que me desgana y es mi mente que no para de hablar en silencio mientras existo. No puedo sentirme parte de nada, ni entender los comportamientos de la gente que me rodea. Y entonces aparece, como saliendo de un escondite podrido de mi interior, esa voz diabólica que habla suave y me dice: "..." Y es una tensión constante.
Dame un instante de paz. Siento que es el demonio que viene pisando mis talones, correteando, jugando con mis límites. Padre, pero un día voy a llegar al límite, porque lo tengo, porque mi cuerpo humano tiene un límite que difícilmente pueda controlar aunque ponga toda mi voluntad, toda mi fuerza de hombre, en detenerme. ¿Alguna vez sintió esa ansiedad? Ansiedad. No dejes caer en mi otra vil calumnia. Librame del mal, aléjame de mis enemigos... aléjame de los ojos de mis seres queridos. Estoy cercado en el fin... que pronto asimile como una queja. No me dejes caer en mis viejas pasiones de antes.
¿Sabes lo que se me pasa por la cabeza cuando descanso? Veo el rostro del deseo seduciéndome. Y no puede ser mi culpa mientras duermo. Sólo que quiero quedarme ahí, Salve Señor Mío, y sé que no debo desatender mi fé. Entonces me deshago en culpas. En fantasías que tienen sabor a culpa y cuerpo. Hay ciertos humores incontrolables ¿A usted no le pasa, Padre? ¿No siente en el cuerpo esas ansiedades? ¿No le reclama la vida algo diferente, más intenso en ciertos aspectos?

martes, 16 de julio de 2013

esto que escribo hace mucho tiempo ya o quizas hoy pero como podrías saberlo

El viento casi llueve sobre la avenida. Siento una tristeza aguda en esta noche joven y escribo como desde afuera, me imagino ojos leyendo mis desdichas, criticando mis formas, mis palabras. Ya no quiero tener más pensamientos oscuros.

Te soñé. Caminaba entre los árboles y podía ver entre ellos algunos fogones lejanos. Escuchaba tu voz que cantaba enérgica y decidida desde todos los frentes. No podía decir de donde provenía exactamente, pero sabía que habían grupos reunidos en esos fogones y que en cualquiera de esos grupos podía estar cantando esa voz  que no quería escuchar, hoy no, porque me quiero olvidar, porque ya no quiero tener más pensamientos oscuros, quiero iluminarme, encenderme y convidar. Pero no podía decir de donde provenía exactamente y me sentía ebrio y débil y confundido y quería correr para escapar pero desde todos los fuegos venía tu voz, detrás de todos los árboles te ocultabas en una inmensidad inocua y no quería que vieras mis pensamientos oscuros, toda la noche tendida sobre mi. Y me arrodillaba en el barro para detener esa cegera blanca e intensa que no me guiaba hacia ningún lado, quería limpiar mi corazón lastimado, sentir un abrazo cálido de madre o de hermano, quería perdonarme por mi pasado blando y amargo. Amargo.

Hace mucho tiempo te volviste una espera sonando todo el tiempo en mi cabeza. En cada silencio que me permití pude oirte como un fantasma torturándome desde la posteridad. Busqué todas las formas de olvidar. Me alejé,  escribí miles de poemas e historias evocando sutilmente, poéticamente, la tragedia que pesaba en mi alma. Luego, me mantuve ocupado. Me doy cuenta de que te hice presente en el mismo acto de evadirte,  te afirmé al negar mi furia, y así esquivé mi parte en esto.